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domingo, 1 de marzo de 2015
jueves, 12 de febrero de 2015
A&B
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Vencidos -León Felipe
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miércoles, 11 de febrero de 2015
Con Toda la Mar Detrás - Patxi Andión
Solo él tiene el derecho de tutearle a la mar
le parieron mar adentro y se le quedó la sal
lamiendole los origenes enseñandole el cantar
que interpreta en cubierta el furor del vendaval.
36 y el 37 que salieron a la mar
una mañana de marzo
poco antes de clarear.
Trabajadores del agua
que no se saben marear
masculinos como el viento
bruñidos en temporal.
Mirar ahí van, mirar ahí van,
los que en tierra firme no saben andar
que beben vino y no saben nadar
porque el destino no les quiso enseñar.
Miradlos bien, miradlos bien,
son 37 y antes eran cien,
son orgullosos, son gente de fe
eran pescadores antes de nacer.
Se levantó la alborada sin quererlos avisar
y al entrar en la ensenada comenzaron a zozobrar.
El piloto está borracho y lo tiene que amarrar
y naufragaron despacio, como intentado esperar.
Solo el piloto ha quedado para poderlo contar
desde ese dia borracho ya nunca sale a la mar
y no hay suficiente vino para comprarle la sed
y busca un verdugo amigo y nadie lo quiere ser
Mirar ahí va, mirar ahí va,
el que en tierra firme no sabe andar
que bebe vino y no sabe nadar
porque el destino no les quiso enseñar.
Miradlo bien, miradlo bien,
eran 37 y solo queda él,
es orgulloso, es gente de fé
era pescador antes de nacer.
Que nadie levante un vaso,
que nadie se atreva a hablar,
que está pasando un marino,
que está pasando un borracho,
con toda la mar detras.
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martes, 10 de febrero de 2015
El Duelista
Justo enfrente avanzaba lento.
Los brazos separados de su torso.
Treinta o cuarenta metros había entre ambos en el largo pasillo de altos techos y enormes y emparchadas claraboyas.
El se acercaba como un duelista....
Avanzó con paso desgarbado, con una perceptible inclinación del cuerpo hacia la derecha,como si un pesado sable de Húsar alterara su punto de equilibrio.
En el sitio de encuentro interrumpió con desgano su melodía silbada,quizás por creerla afinada, quizás porque no quería hacerlo....
Tal vez creyera poseer buen oído y gusto por la música de palacio y por eso interrumpió con gesto desconforme su silbo imperceptible, disimulado como quién no quiere molestar.
Con pesadez abrió la boca, despegó los labios y guturalmente dijo....Buen día....
Con pesadez abrió la boca, despegó los labios y guturalmente dijo....Buen día....
El paso arrastrado, los brazos a plomo, así se acercó al tacho de basura a cielo abierto.Parecía que pensaba que analizaba con método su estrategía a seguir...
Vació con parsimonia calculada por años su mate de lata y recobró aliento...
Vació con parsimonia calculada por años su mate de lata y recobró aliento...
El empleado municipal aburrido de hacer nada,perdió en tres minutos su áura de duelista napoleónico pisoteando las gastadas baldosas de un cansado pasillo de gobierno .
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jueves, 6 de junio de 2013
El Avestruz mágico (gentileza Pilu Diaz Saubidet)
El avestruz mágico
Hace mucho tiempo en una granja, había un avestruz hembra con un plumaje muy hermoso. Era el ejemplar más consentido por los granjeros de todas las especies, que incluían pavorreales, palomas, gallinas, entre otras. Una noche de tormenta, cuando empollaba su enorme huevo, un rayo se le vino encima y murió instantáneamente. Al día siguiente, los criadores fueron a alimentar a todos los animales, pero ¡oh! sorpresa, encontraron al hermoso ejemplar muerto en el suelo, vieron el huevo y lo guardaron en el incubador artificial.
El criadero dejó de ser el mismo con la muerte de aquella especial ave, que era el centro de atención de las personas que iban a visitar la granja.
Al nacer las nuevas y pequeñas crías, los granjeros vieron a una con una belleza diferente entre todas las especies, era un avestruz muy parecido al que murió tiempo atrás. Con el acontecimiento, volvió la alegría al criadero, ya que éste, tenía un encanto mágico jamás antes visto, su plumaje brillaba como si estuviera electrizado, eso era un misterio, un misterio que tenía impresionados a todos, pero nadie sabía el por qué de esta situación.
En realidad, esto se debía, a que la descarga recibida por el rayo, que había ocasionado la muerte de su madre, le había dado poderes mágicos, y éstos consistían, en que podía hacer que las personas fueran felices con tan sólo visitarla y agarrarse de las manos unos a otros frente a él.
Moraleja: Siempre debemos de ver las cosas con optimismo, y aprovechar cualquier pretexto para desearnos lo mejor en esta vida.
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martes, 8 de mayo de 2012
domingo, 9 de octubre de 2011
Canción para los Dias de la Vida
Tengo que aprender a volar
entre tanta gente de pie.
Cuidan de mis alas unos gnomos de lata
que de noche nunca rien.....
Y al fin mi duende nació
tiene orejas blancas
como un soplo de pan y arroz
Y un hongo como nariz
cuatro pelos locos
y un violín que nunca calla
solo se desprende y es igual a las guirnaldas.....Luis Alberto Spinetta
Quizás nunca tan destacados esos duendes, gnomos o como se les llame en cada cultura que habita la tierra;como en esta canción.
Se necesita ayuda ,para ver si se puede comenzar a correr ..? Y sí en general sí.
Hay quienes arrancan y yá y llegan y todo bien.Esto no es lo más fecuente a medida que la vida vá avanzando, que la historia de los mundos vá desarrollándose , mutando,metamorfoseándose,cambiando
Larva ,Pupa, Adulto etc. etc....y después nadie sabe que es lo que viene Cachibártulo, Chirimía y Achichornia....NI IDEA ¡
Pero cuando vá circulando ( y no porque la vida vaya en círculos...no, no es eso) en eso de siempre avanzar....el movimiento permanente que nunca se detiene.En ese devenir estamos ahí, nosotros solos con el resto de los otros varios millones de homos sapiens y casi homo sapiens (que también usan corbata) tratando de no caer y para no caer están los duendes en cuestión.
Quizás vendría bien revalorizarlos, despertarlos en caso de que estén dormidos y averiguar si esposible inventarlos, traerlos a la vida cuando caigamos en la cuenta de que nosotros no los tenemos, que hemos tristemente vivido sin ellos y que ahora nos preguntemos con algo de espanto; quién cuerno nos vá a echar una mano.
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jueves, 28 de julio de 2011
martes, 11 de enero de 2011
El Diablo Inglés ( María Elena Walsh)
Había una vez un muchacho que se llamaba Tomás. Era aprendiz de payador y solía vagabundear por la orilla del Río de la Plata, con su guitarra a cuestas.Una vez lo sorprendió la noche cerca de la desolada playa de los Quilmes y, como era pleno invierno, decidió encender un fueguito para entrar en calor. Mientras lo avivaba se puso a cantar, como era su costumbre:
...Por el aire viene el ave, por el río viene el pez, y yo vengo por el tiempo a cantarle a no sé quién, en una noche cualquiera de 1806...
De pronto, allí, detrás de las llamas o quizás entre las mismas llamas, apareció alguien... un fantasma... un personaje todo rojo, con ojos clarísimos y chispeantes.
–¡Añangapitanga! –dijo Tomás, seguro de haber visto al diablo colorado del que tanto oyera hablar cuando era chico.
Muchas veces había escuchado la leyenda que aseguraba que los diablos nacían del fuego y por eso tenían el color del hierro candente.
Sin pensarlo dos veces montó en su alazán y salió despavorido, disparando como flecha. Golpeó a la puerta de un miserable rancho.
–¿Qué te trae por aquí a estas horas? –preguntó Ña Manuela, la hechicera–. ¿Y por qué abres tamaños ojos?
–He visto al diablo en persona, Ña Manuela.
–¿Seguro?
–Seguro, como la estoy viendo a usted.
–¿Le pediste las tres cosas?
–No, no... Tiene que ayudarme, Ña Manuela. Me asusté tanto que salí corriendo y me dejé la guitarra allá, en la orilla.
–Seguro que el diablo la toca y te la embruja –comentó Ña Manuela tranquilamente mientras pitaba su cigarro de chala.
–Por eso mismo vine a verla. Para que usted me acompañe a buscar la guitarra y la desembruje.
–Si es cierto que Mandinga anda por ahí –dijo Ña Manuela– le pediré las tres cosas.
–¿Qué tres cosas, Ña Manuela?
–Todo el mundo, cuando se encuentra con el diablo, le pide tres cosas.
–Pues yo quiero una sola: mi guitarra.
–Andando –dijo Ña Manuela, tirándose un poncho rotoso sobre los hombros.
Y allá se fue Tomás con la hechicera en ancas, en busca de la guitarra y del diablo colorado.
En la playa seguía ardiendo la fogata, pero ni rastros quedaban del diablo.
–Has estado viendo visiones –dijo Ña Manuela.
–No; mire, mire la prueba: se ha llevado la guitarra.
–La guitarra se la habrá lleva’o algún cuatrero.
–No viene nadie por aquí a estas horas: seguro que fue él.
–No te creo nada –dijo Ña Manuela.
–Pero es cierto: aquí mismo estaba, mirándome con unos ojos como diamantes...
–Bah; siempre fuiste mentiroso...
Y tanto discutir, no repararon en el diablo que asomaba otra vez entre las llamas.
–Allí está –dijo Tomás, y le pareció que el diablo sonreía.
Ña Manuela se armó de coraje y le dijo:
–Yo te conjuro y te hablo,
contestame si sos diablo.
Y si te quedás callado,
es seña que sos cristiano.
Y el diablo le contestó:
–Good evening.
¡Habló! –dijo Ña Manuela–. Señal de que es diablo nomás.
¿Y qué dijo?
–No sé. No oí bien.
–Pídale mi guitarra.
–Primero le pediré mis tres cosas.
Tomás, impaciente, sacó su cuchillo y se encaró con el diablo valientemente:
–¡Dame mi guitarra, sotreta!
–¿Guitar...? –preguntó el diablo a su vez.
–¡Mi guitarra, diablo maldito! Devuélvemela antes de que apague el fuego y te haga desaparecer.
–¡Oh, yes! ¡Oh, yes! –contestó el diablo, asustado del cuchillo que brillaba ante su nariz.
Se alejó un poco y volvió con la guitarra, que había escondido en unos matorrales.
–Seguro que te la devuelve embrujada –dijo Ña Manuela.
Tomás la templó y, claro, la guitarra sonaba embrujada. El diablo esperaba ansioso que Tomás la afinara, porque al parecer tenía ganas de oírlo cantar.
–¡Oh, please, play, please, sing! –dijo el diablo.
–¿Qué ha dicho? –le preguntó Tomás a la bruja.
–Ha dicho pliplisín –contestó Ña Manuela.
–¿Y eso qué quiere decir?
–Palabras de diablo nomás.
(Entonces se escuchó un clarín, lejos.)
Cuando el diablo oyó el clarín, desapareció. Tomás y la hechicera, entretenidos en su discusión, no lo vieron salir. Supusieron que el diablo se había desvanecido junto con las últimas llamitas de la fogata mortecina, atorada por la llovizna.
–Diablo que del fuego vino, se marcha con la ceniza –sentenció Ña Manuela.
–No lo creo –dijo Tomás–. Seguro que se ha escapado entre los pajonales. Voy a buscarlo y encontrarlo para que me desembruje la guitarra.
–Deja que te la desembrujo yo por unos pocos reales...
Tomás se fue tras el diablo. Caminó un trecho y desde una loma vio amanecer sobre el río. Creyendo soñar, divisó un montón de barcos en fila, a lo lejos, apenas dibujados en la bruma. Después vio en la orilla una larga hilera de diablos colorados. Ya no era uno, sino cien, quizás mil, quizás más...
(Y escuchó una marcha con gaitas y tambores.)
Tomás se santiguó, espantado de ver tantos diablos colorados juntos, que habían venido por el agua y no por el fuego. Corrió a comentar la cosa con otros paisanos que miraban tranquilos la diablería. Cuando supo que los diablos de chaqueta colorada y ojos como diamantes no eran sino soldados ingleses, acarició la guitarra con alivio. Pero, aunque ya no había peligro de que estuviera embrujada, se fue a la ciudad a cambiarla por un fusil.
(En 1806, soldados ingleses se apoderaron de la que hoy es la ciudad de Buenos Aires, por entonces colonia española. Un ejército improvisado los expulsó, ayudado por gentes del pueblo como Tomás, el joven cantor de este cuento.)
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domingo, 3 de octubre de 2010
martes, 28 de septiembre de 2010
martes, 21 de septiembre de 2010
martes, 14 de septiembre de 2010
martes, 7 de septiembre de 2010
Se fué...
Amanecía y le dijo Te quiero...y dos lágrimas perlas cayeron por el propio peso de la emoción que las produjo.
Muy cansados volvieron a dormirse , embriagados de ellos mismos se durmieron.
Al despertar le dijo Te quiero y ella lo abrazó fuertemente ,tanto que una sola respiración les era suficiente. Dos corazones, un solo latido.
Y el volvió a decirlo y lo repitió y ella lo miraba y el seguía repitiendo...Te quiero.
Tantas veces lo dijo que la magia de esas palabras mágicas dichas en todo el mundo y sin autor que las reclame, dejaron de producir magia....
Al atardecer, ella se despidió en silencio; el en silencio la vió alejarse como queriendo alcanzar al sol que solo se hundía en el horizonte.
Muy cansados volvieron a dormirse , embriagados de ellos mismos se durmieron.
Al despertar le dijo Te quiero y ella lo abrazó fuertemente ,tanto que una sola respiración les era suficiente. Dos corazones, un solo latido.
Y el volvió a decirlo y lo repitió y ella lo miraba y el seguía repitiendo...Te quiero.
Tantas veces lo dijo que la magia de esas palabras mágicas dichas en todo el mundo y sin autor que las reclame, dejaron de producir magia....
Al atardecer, ella se despidió en silencio; el en silencio la vió alejarse como queriendo alcanzar al sol que solo se hundía en el horizonte.
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sábado, 4 de septiembre de 2010
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